DISFUNCIONES SEXUALES MASCULINAS (DSM)

La cultura latinoamericana machista, unida a una falta de educación sexual, hace su principal víctima a los hombres, ya que aún en el siglo 21, muchos creen que el tamaño de su pene, la dureza de sus erecciones y la prolongada duración del coito, los hace ser verdaderos machos, capaces de hacer felices a las mujeres.

Esta mirada primitiva y simplista ha estado basada en sobredimensionar una sexualidad genitalizada, automática y eficiente, que les lleva a sentir mucha angustia y ansiedad cuando se produce alguna falla. Factores de tipo físico y psicológico o una combinación de ambos, puede provocar una disfunción a cualquier edad en la vida de un hombre. A pesar de que un trastorno de este tipo es evidente e inocultable (a diferencia de las mujeres que pueden fingir), muchos se resisten a consultar por vergüenza o porque ven en ello una falta de autosuficiencia y virilidad.

Las DSM son problemas de salud que tienen múltiples causas, sean éstas de tipo físico o psicológico o una combinación de ambas, que afectan la autovaloración e identidad de un hombre y la calidad de su relación de pareja. Las causas físicas más importantes son : Uso y consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y drogas ilícitas. El padecimiento de enfermedades como la obesidad, diabetes, la hipertensión arterial, la arteriosclerosis. Aumento del colesterol o de triglicéridos, algún problema orgánico que puede estar relacionado con los vasos sanguíneos o los músculos del pene y el consumo de algunos medicamentos, como hipotensores, psicofármacos, etc.

Dentro de los factores de tipo psicológico, se encuentan el estres, agotamiento nervioso por exceso de trabajo, ansiedad, la falta de deseo sexual hacia la pareja y sentimientos de frustración, temor, culpa o baja autoestima.

Las principales disfunciones sexuales masculinas son:

Impotencia o Disfunción eréctil:

Dificultad o incapacidad para obtener o mantener una erección lo suficientemente intensa, como para permitir la relación sexual. Las causales pueden ser endocrinas, del sistema circulatorio, o psicológicas. Los tratamientos más usados son fármacos como el sildenafil (Viagra), medicinas locales (inyección intravenosa), aparatos de vacío, prótesis intracavernosas de tipo rígido e inflable que son muy usados en diabéticos, terapia psicológica.

Eyaculación precoz :

El hombre es incapaz de controlar su excitación y la eyaculación se produce de modo involuntario antes, durante o poco después de la penetración. Sucede en hombres de todas las edades, aunque es más habitual en jóvenes. Prácticamente no se reconocen causales físicas, y en general se trata de aspectos relacionadas con el apuro, la ansiedad, algunas fobias y malos aprendizajes en sexualidad. Revierte con cierta facilidad con el tratamiento y reaprendizaje adecuado.

Eyaculación retardada:

Dificultad o incapacidad para alcanzar la eyaculación. Suele ser más común en los hombres de edad avanzada, pero también ocurre en personas jóvenes.

Implica diversos grados de anorgasmia, llegando a la imposibilidad absoluta de alcanzar el orgasmo por todos los caminos posibles. La edad, el consumo de algunos antidepresivos, medicamentos para control de la tensión arterial, drogas, así como fobias y otros problemas psicológicos pueden ser las causas. Revierte con un tratamiento psicoterapéutico adecuado.

Disfunción del deseo:

Es una inhibición persistente o recurrente del deseo sexual o la libido existiendo una disminución o bloqueo en la apetencia sexual, con lo que la frecuencia de relaciones disminuye considerablemente, siendo a veces casi nula. Se da en todas las edades, pero suele ser más habitual en edad avanzada. Ciertas medicaciones pueden causar temporalmente la disfunción, pero habitualmente su raíz es psicológica, psico-social o vincular. Su tratamiento es psicoterapéutico.

En primer lugar se debe consultar en forma precoz al urólogo, luego reconocer la causa y evitarla (ej tabaquismo, obesidad, estrés). Permitirse recibir el apoyo de la pareja a través de una terapia sexual, es fundamental en la superación de un problema que los afecta a ambos. Es importante dejar de lado la autoexigencia y saber que una relación sexual gratificante para una mujer, implica en gran parte factores como cariño, ternura, juego y comunicación.

Esther Morales León

Psicóloga Clínica (U.C)

www.emorales.relacionarse.com


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